Después de los 50 es común notar más hinchazón, digestiones más lentas o cambios en el ritmo intestinal. No es casualidad: el sistema digestivo también envejece, pero se puede cuidar con hábitos concretos.
Qué cambia con la edad
La producción de ácido estomacal y enzimas digestivas disminuye, el tránsito intestinal se hace más lento y la microbiota (las bacterias buenas del intestino) pierde diversidad. Todo esto puede traducirse en digestiones pesadas, gases o estreñimiento.
Hábitos que mejoran tu digestión
- Sumá fibra de a poco: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, aumentando la cantidad gradualmente para evitar gases.
- Tomá suficiente agua: la fibra sin agua puede empeorar el estreñimiento en vez de mejorarlo.
- Incluí alimentos fermentados: yogur, kéfir o chucrut ayudan a mantener una microbiota más diversa.
- Masticá despacio: comer rápido sobrecarga el estómago y genera más gases.
- Movete después de comer: una caminata corta después de las comidas ayuda a que el tránsito no se enlentezca tanto.
Señales que merecen consulta médica
Cambios bruscos en el ritmo intestinal, dolor persistente, sangrado o pérdida de peso sin explicación no deben ignorarse ni atribuirse solo a la edad. Ante cualquiera de estas señales, consultá con tu médico.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.

Deja un comentario