Con la edad, el cuerpo absorbe peor ciertos nutrientes y las necesidades cambian. Los suplementos no reemplazan una buena alimentación, pero bien elegidos pueden cubrir baches importantes. Acá repasamos los más respaldados por la evidencia para mayores de 50, y algunas advertencias que conviene tener en cuenta.
Los suplementos con más respaldo
Vitamina D
Con los años, la piel sintetiza menos vitamina D con el sol. Es clave para huesos fuertes y sistema inmune. Muchos adultos mayores tienen niveles bajos sin saberlo; un análisis de sangre lo confirma fácil.
Calcio
Fundamental para prevenir osteoporosis, sobre todo en mujeres después de la menopausia. Se recomienda priorizar fuentes alimentarias (lácteos, verduras de hoja) y sumar suplemento solo si la dieta no alcanza.
Omega-3
Asociado a salud cardiovascular y función cognitiva. Se encuentra en pescados grasos (salmón, sardinas) o en cápsulas de aceite de pescado si no comés pescado seguido.
Proteína
Después de los 50 se pierde masa muscular más rápido (sarcopenia). Asegurar suficiente proteína en las comidas, y sumar un suplemento tipo whey o vegetal si cuesta llegar a la cantidad diaria, ayuda a conservar fuerza y movilidad.
Magnesio
Interviene en músculos, sueño y presión arterial. Muchas personas mayores no llegan a la cantidad recomendada solo con la dieta.
Antes de sumar cualquier suplemento
- Consultá con tu médico, sobre todo si tomás otros medicamentos: algunos suplementos interactúan con anticoagulantes, antihipertensivos y más.
- Pedí un análisis de sangre antes de suplementar a ciegas.
- Priorizá siempre la comida real; el suplemento es un complemento, no la base.
- Desconfiá de productos que prometen resultados milagrosos o «curas» rápidas.
Elegir bien los suplementos, con respaldo médico, es una herramienta más para sostener energía, fuerza y bienestar en esta etapa. Lo importante es que sumen a una base de buena alimentación y movimiento diario.
Este contenido es informativo y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud.
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